México
CONTRALÍNEA

2018 y EPN espiaba a AMLO

Las pláticas entre Beatriz y Andrés Manuel, por más triviales, eran grabadas

24/07/2021 - 10:00 am

El gobierno de Peña Nieto mantuvo labores de espionaje en contra de López Obrador tras su triunfo en las elecciones de julio de 2018. Cada paso, cada conversación telefónica, mensaje instantáneo y correo electrónico del entonces presidente electo quedaron registrados en archivos del Cisen. Los gruesos expedientes contienen datos y audios de reuniones del ahora primer mandatario mexicano con políticos y empresarios, pero también de charlas con su esposa Beatriz Gutiérrez Müller, sus hijos y familiares. Contralínea tuvo acceso a parte de esos documentos y grabaciones que revelan el uso sistemático de recursos ilegales, entre ellos el software Pegasus.

Ciudad de México, 24 de julio (Contralínea).- Haber ganado las elecciones presidenciales de julio de 2018 no libró a Andrés Manuel López Obrador del espionaje político del que fue objeto, al menos, desde 1979. Tras su triunfo electoral, agentes del desaparecido Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) continuaron con los “trabajos de inteligencia” denominados “vigilancia técnica” tanto de forma física –seguimiento directo a las afueras de su entonces domicilio particular, la casa de campaña, las oficinas del partido Morena y los actos públicos del político tabasqueño– como digital –con el empleo de software maliciosos como Pegasus, con los que intervinieron sus comunicaciones telefónicas, mensajería instantánea y correos electrónicos, y frecuentemente lo geolocalizaban para conocer su ubicación exacta–, revelan audios y copias de expedientes que el Cisen acumuló ilegalmente y a los que Contralínea tuvo acceso. Así, hasta sus últimos días en el poder, el gobierno de Enrique Peña Nieto siguió todos los pasos del actual presidente.

López Obrador y Beatriz Gutiérrez. Foto: Cuartoscuro.

Entre las conversaciones telefónicas y mensajería instantánea de López Obrador (AMLO) con su primer círculo político y con su familia –grabadas ilegalmente por agentes del Estado– se encuentra la siguiente plática que sostuvo brevemente con su esposa Beatriz Gutiérrez Müller (BGM):

BGM: Bueno. Bueno.

Voz de hombre no identificada: ¿Me escucha?

BGM: Sí.

Voz no identificada: Déjeme la comunico.

AMLO: Bueno, bueno.

BGM: ¿Cómo está?

AMLO: Bien, acá andamos.

BGM: Mmmm, qué bueno.

AMLO: En el Valle de Mexicali. Bueno, te hablo por esto…

BGM: Ajá

AMLO: Allá donde Laura

BGM: Ajá.

AMLO: Dos eh… actos, ¿verdad?

BGM: Eh, sí, pero luego hay un tercero y un cuarto.

AMLO: No me digas.

BGM: Sí, el tercero es que te lleva ahí donde trabaja tu compañerito.

AMLO: Ajá.

BGM: Que ellas te habían dicho eso, ¿no?

AMLO: Sí.

BGM: Ahí, para que entres y conozcas. Ya la otra es lo que ayer te estaba yo platicando, de lo de la orquesta sinfónica…

AMLO: ¿De la qué?

BGM: De la orquesta sinfónica.

AMLO: ¡Ah!

BGM: De los que tienen orquesta. ¿Te acuerdas o no te acuerdas?

AMLO: No, no me acuerdo.

BGM: Mmm… Bueno, pues son unos señores que tienen radio, tienen tele, orquesta, grupo de baile, estéreos, discos…

AMLO: Ah sí, ya sé; ya sé.

BGM: Y eso lo van a hacer en la mañana del jueves. O sea, la única del miércoles es la…

AMLO: Sí pero… Pero abiertos, me refiero así…

BGM: Mmm… Abiertos, pues son realmente dos.

AMLO: ¿Eh?

BGM: Son dos, pero ya no son abiertos, porque ya se llenaron los lugares.

Beatriz Gutiérrez. Foto: Cuartoscuro.

Para entonces ya habían pasado 2 meses de las elecciones: mediados de septiembre de 2018. En un acto público en Mexicali, y ya como presidente electo, López Obrador anunciaba que a partir de enero de 2019 la franja fronteriza del Norte del país sería una zona libre, lo que implicaba una reducción considerable de impuestos. Como su sombra, los agentes del Cisen no sólo reportaban lo acontecido en esos actos públicos, sino todo lo que ocurría en su vida privada: cada llamada telefónica, mensaje de texto SMS y WhatsApp y correos electrónicos se transcribían en los expedientes y se anexaban los audios.

También se daba detalle de su comportamiento en torno a sus comunicaciones: “es importante mencionar que cuando AMLO requiere hablar con Beatriz Gutiérrez, se comunica con César Yáñez para que sea él quien le pase el mensaje o bien se la ponga al teléfono. Derivado de lo anterior se puede determinar que AMLO utiliza intermediarios y/o las líneas móviles de los colaboradores que conforman su primer círculo para comunicarse con otras personas”. Además se identificó que cuando el político tabasqueño se encontraba en su casa “eventualmente utiliza la línea fija”. De este domicilio como de la casa de campaña y de las oficinas del partido se anexan fotografías en los reportes del Cisen.

VIGILANCIA PERMANENTE

La vigilancia en contra de López Obrador venía de tiempo atrás. Previo a ganar la Presidencia de la República con el voto de más de 30 millones de electores, cada semana los agentes del Cisen integraban informes donde resumían el comportamiento del político tabasqueño: a dónde fue, con quién se reunió, con quién habló, si la conexión fue por telefonía fija o móvil, verbal o por mensajería instantánea; y se transcribían las conversaciones, incluidas las más irrelevantes.

De uno de esos reportes –a los que Contralínea tuvo acceso– se deprende que, tanto el ahora presidente como su círculo político cercano y sus familiares cambiaban constantemente de números de telefonía móvil. Por ello, los agentes se concentraban en los números fijos, tanto de su domicilio como de sus oficinas. “De la vigilancia técnica efectuada a la casa de AMLO se pudo autentificar que el número utilizado por su jefe de prensa y hombre de mayor confianza [César Yáñez, CY] es el 5533… [se omite por ser dato sensible]. Lo anterior se pudo determinar con base a la codificación de un número que digitó AMLO desde su teléfono fijo”.

Así se daba cuenta hasta de breves recados sin mayor sustancia, como por ejemplo la siguiente conversación:

CY: Hola.

AMLO: Oye, hazme un favor.

CY: Sí, señor.

AMLO: Dile nada más, este, de favor César, a Beatriz que si me habla aquí, a la casa.

CY: Sí, como no.

AMLO: Ándale, gracias.

CY: Le marco.

AMLO: Gracias.

CY: Ándele.

En otro momento los agentes del gobierno de Peña Nieto identificaron que el número móvil que portaba López Obrador era uno que en realidad pertenecía a su hijo Andrés Manuel López Beltrán, de acuerdo con la propia “red de comunicación” que establecieron a partir de los números que intervenían ilegalmente, y que ahora, por el reportaje periodístico Pegasus Project se apunta que llegó a afectar al menos a 50 allegados al actual presidente de México.

En otro de los reportes, de un año antes de las elecciones presidenciales, se indicaba que, “después de realizar el análisis de la Red de Comunicación de AMLO y César Yáñez se observó que a partir del 28 de julio de 2017 comenzaron a establecer comunicación con el número 5554…[se omite por ser dato sensible] al que estratégicamente se dio seguimiento vía geolocalización y arrojó posicionamiento dentro del perímetro del domicilio de AMLO. Derivado de lo anterior se solicitó el detalle telefónico del número [se omite por ser dato sensible], mismo que permitió autentificar que la línea telefónica se encuentra a nombre de Beatriz Gutiérrez Müller. Asimismo, como parte de la vigilancia técnica realizada al domicilio de AMLO, en una llamada realizada por BGM, ésta confirma que ha cambiado de número y se lo dicta a la persona con la que conversa”. El reporte se acompaña con la copia de una factura de la empresa Telcel, proveedora de ese servicio privado.

Redes de comunicación, espionaje masivo
Establecer las llamadas “redes de comunicación” de López Obrador permitió a los agentes del Cisen realizar un espionaje masivo a todos sus contactos e incluso a terceros que no necesariamente hablaron con el ahora presidente, pero sí con los contactos de éste, revelan los informes a los que se tuvo acceso.

La primera “red de comunicación” ostenta en el centro del esquema una foto del primer mandatario con los números fijos y móviles que entonces se atribuían a su uso, y de ahí se desprende el resto de números espiados, incluidos los de sus familiares, pero también de políticos miembros del partido Movimiento Regeneración Nacional, que en ese momento ocupaban cargos relevantes: la entonces presidenta, Yeidckol Polevnsky; Rosario Alejandro Esquer Verdugo, entonces secretario de Finanzas; César Yáñez, e incluso Claudia Sheinbaum Pardo, entonces candidata al gobierno de la Ciudad de México.

Como ejemplo, los expedientes anexan audios de estas personas como el siguiente de Yeidckol Polevnsky:

Yeidkol Polenski y Mario Delgado. Foto: Cuartoscuro.

Pero no sólo ellos, sino también trabajadores como Laura González Nieto, entonces secretaria particular de López Obrador en la casa de campaña, y actual jefa de unidad de la Presidencia de la República; Brenda Flores, secretaria de la casa de campaña; y Denis Zaharula Vasto, secretaria de Esquer Verdugo.

En los familiares, además de su esposa Beatriz, se incluyeron los contactos telefónicos de sus hijos José Ramón, Gonzalo Alfonso y Andrés Manuel López Beltrán; también figuran otros conocidos: Temo Jiménez; Blanca Lirio Muro Gamboa; Alberto Daniel Rojas Márquez; Maricela García Rodríguez.

Aunado a lo anterior, por cada uno de ellos se realizó la respectiva “red de comunicación” replicando el mismo esquema: al centro el personaje principal y a su alrededor todos los números telefónicos con los que mantenían comunicaciones, identificados con los nombres de sus respectivos dueños. Así, en los informes se da cuenta, por ejemplo, de la “red José Ramón”; la “red Gonzalo Alfonso”; la “red AMLB [Andrés Manuel López Beltrán]”; la “red Beatriz”, pero también están las redes “jefe de seguridad”, “secretaria”, “César Yáñez”, “chofer”.

En uno de los informes a los que tuvo acceso esta revista, se indica que los agentes del Cisen contaban con “el detalle telefónico correspondiente a cada una de las personas que conforman el primer círculo de López Obrador, lo que permitió autentificar, por medio del análisis de las Redes de Comunicación, que efectivamente existe una permanente y frecuente comunicación entre ellos”.

Y se reportan conversaciones privadas generadas por esas otras redes de comunicación. Por ejemplo, una charla vía WhatsApp entre Beatriz Gutiérrez y una persona identificada sólo como Carmen, realizada en marzo de 2018. “Como parte de la vigilancia técnica implementada al teléfono celular de la esposa de AMLO se logró saber que mantiene comunicación con una persona a la que nombra Carmen, con la que aborda temas en materia del espionaje que le pudieran estar realizando a AMLO”.

BGM: Ya está registrado

Y sé que nos irá muy bien

Yo tengo confianza en que así será

Carmen: Claro que sí

Esperemos verlo el próximo año con la banda presidencial

El pueblo no puede solo, necesita un líder

El país debe tomar el rumbo que necesita

BGM: Gracias Carmen

En verdad te lo agradezco mucho, porque sé que siempre has apoyado a tu amigo

Y te agradecemos todo

Carmen: Gracias a ti por hacerme parte de sus vidas

Quiero proponerte algo

Antes de que se me olvide

Debe cuidarse

Y estar atento a toooodo

BGM: ¿Ya te enteraste de algo más?

Carmen: No exactamente

Pero después de todo lo que está pasando, como se están dando las cosas

Para ellos representa realmente un peligro

Y harán todo lo que puedan para que no quede en el poder

Y aunque eso lo sabemos bien

Yo creo que están tramando algo

Seguiré investigando todo lo que pueda

Pero por favor cuídense

BGM: Lo haremos, gracias por la preocupación y por el consejo.

CASA DE CAMPAÑA 

Otro seguimiento puntual que hicieron los agentes del Cisen al cierre del sexenio de Peña Nieto tiene que ver con la casa de campaña de López Obrador. Cada llamada telefónica y cada visita quedaron registradas en los archivos del espionaje.

Por ejemplo, las llamadas que se recibieron en la oficina de López Obrador y que fueron atendidas por Brenda Flores. Así, aparecen grabaciones de ella con Rafael Martínez, quien buscaba a Denis Vasto o a Alejandro Esquer; con Agustín Torres, quien también intentaba contactar a Esquer; con Yuridia Huerta, quien pedía información para afiliarse al partido Morena desde California, Estados Unidos; con Julio Cedeño, quien pedía hablar con Laura González Nieto para agendar una cita con López Obrador; y con Orlando Hernández Manrique, quien ofreció un proyecto para garantizarle al ahora presidente y a Sheinbaum Pardo los respectivos triunfos electorales.

Del seguimiento se desprende que esta última comunicación llamó la atención de los agentes del Cisen, pues se apunta en el informe respectivo: “durante las llamadas que realizó Orlando Hernández Manrique proporcionó su teléfono fijo así como su correo electrónico. Derivado de lo anterior y como parte de las tareas de inteligencia, de forma infiltrada se le contactó por teléfono: se le indicó que le hablaban de la oficina del licenciado Obrador con la encomienda de dar seguimiento a su petición de buscar un acercamiento con él, para que presentara su proyecto. Por lo que se le solicitó que reenviara por correo electrónico el escrito que, en días pasados había enviado a Laura González Nieto para elaborar una tarjeta y transmitírsela a AMLO. Fue así que se logró obtener el proyecto con el que, a decir de Orlando Hernández Manrique, AMLO y Claudia Sheinbaum ganarían las elecciones de 2018”.

AMLO: PEGASUS SE PAGÓ CON DINERO PÚBLICO 

En su conferencia del pasado 20 de julio, el presidente Andrés Manuel López Obrador abordó el espionaje del que fue víctima, al igual que su familia y sus allegados:

“Ahora se dio a conocer que se contrataba a una empresa, creo que israelita, Pegasus, para espiar. Y esto se sabe, pero en la llamada sociedad política y yo quiero que lo sepa todo el pueblo, que se destinaba dinero del presupuesto para contratar servicios de espionaje y se espiaba a todos los dirigentes de oposición y se espiaba a periodistas, y se espiaba a muchísima gente.

“¿Cómo se espiaba? Tenían equipos sofisticados para escuchar todas las llamadas telefónicas, no sólo de la persona que era el blanco, sino de todo su entorno. Desde luego me espiaban durante uno, dos años, bueno, mucho más, pero ahora se da a conocer que también espiaban a mi esposa, a mis hijos, bueno, hasta al médico que me atiende, al cardiólogo. ¿No está la noticia por ahí?”

Respecto de su círculo cercano, el presidente dijo: “50 personas cercanas a mí, pero eso no sólo era en mi caso, era a periodistas, era a todos, imagínense. Pegasus, ahí está. Pero era a muchos y se hacía a nivel mundial esta empresa, entonces se convierte en una noticia mundial porque esto mismo hacían en otros países.

“Ahora, independientemente de que se llevaba a cabo esta labor de espionaje, imaginemos cuánto costaba, cuánto dinero se destinaba al espionaje. Y regreso a lo mismo, esto ya no se hace, no se espía a nadie, ya desapareció el llamado Cisen, porque se han hecho tantas cosas y en poco tiempo, y además no hemos alcanzado a informar de manera amplia que vamos a seguir dando a conocer estas cosas que ayudan a entender de que somos distintos, que no es lo mismo, que se está llevando a cabo en México una transformación en la vida pública del país.

“Entonces, ya esto no sucede, el gobierno no espía nadie, los opositores no son espiados, no hay censura para los medios de información, a nadie se le limitan sus libertades.”

ESTE CONTENIDO ES PUBLICADO POR SINEMBARGO CON AUTORIZACIÓN EXPRESA DE Contralínea. VER ORIGINAL AQUÍ. PROHIBIDA SU REPRODUCCIÓN.

Nancy Flores
Nancy Flores. Es periodista y coordinadora de Información de la Revista Contralínea. Sus temas de especialización son corrupción, delitos financieros y derechos humanos. Es profesora en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. También es autora del libro La farsa detrás de la guerra contra el narco, de la Editorial Océano.
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